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Historia de la empresa

La historia del éxito CLAAS.

Muchas empresas tienen su historia – algunas han escrito historia. Pero sólo existen pocas empresas que hayan marcado el progreso histórico de la agricultura internacional, como lo ha hecho la empresa de Harsewinkel.

Historia de la empresa

La historia del éxito CLAAS.

Muchas empresas tienen su historia – algunas han escrito historia. Pero sólo existen pocas empresas que hayan marcado el progreso histórico de la agricultura internacional, como lo ha hecho la empresa de Harsewinkel.

Franz Claas. Ingeniero mecánico y constructor.

"Habla con el material", se decía en la fábrica con gran reconocimiento.

Franz Claas junior nació en 1890 como tercer hijo varón. Posiblemente su padre Franz quisiese, dándole su nombre, trasmitirle también su pasión por la construcción de maquinaria a la próxima generación. Realmente su propia afinidad técnica para la solución de problemas y su amor por las máquinas encontraron en el junior un sucesor a la altura.

Desde que cumplió su infancia, Franz junior era el encargado del perfecto funcionamiento del molino de trilla en la granja paterna. Un torno era aquí el núcleo para todas las reparaciones y para las piezas de repuesto, que lógicamente se fabricaban personalmente. Aquí fue donde Franz junior construyó sus primeras máquinas y modelos. Cuando después se puso en marcha el aserradero, también aquí era él el responsable del proceso técnico de trabajo.

En 1914, cuando comenzó la primera guerra mundial, ocupó el cargo de maestro armero de su compañía, gracias a sus conocimientos de construcción e ingeniería mecánica; teniendo que transformar armas existentes de forma que encajasen en el sistema de armamento alemán. En su antiquísimo torno, además de cumplir con su tarea principal, fabricaba también cortapuros y cacerolas para sus camaradas; un hombre de lo más práctico.

En los primeros meses de la joven empresa Gebr. CLAAS lo principal era la improvisación. En aquel entonces, en 1919, se fabricaban primero máquinas nuevas a partir de atadores de paja, debido a la gran falta de materiales. La adaptación de las normas, la construcción de una fabricación fluida, fueron éxitos que Franz logró a pesar de todas las dificultades externas, gracias a su conocimiento del material y de las interrelaciones técnicas. "Habla con el material", se decía en la fábrica con gran reconocimiento.

Desde muy pronto, él era consciente de que una producción fluida, capaz de satisfacer grandes niveles de calidad, depende principalmente de un moderno equipamiento técnico de la fábrica con herramientas inteligentes y de gran calidad. Su objetivo: una propia producción de herramientas y de máquinas para CLAAS.

En 1928 llegó el momento. Franz Claas inauguró un propio departamento: "La fábrica de herramientas". En ella trabajaban, bajo su mando, todos los mecánicos y torneadores en un espacio común, y Franz Claas construyó aquí todos los dispositivos y maquinarías necesarias para la producción.

Encargarse uno mismo de las cosas, fabricación propia en vez de compras externas, independencia de los proveedores de las normas de calidad – estas son frases en las que todos los hermanos CLAAS creían. Franz Claas lo formuló de forma muy clara: "Para fabricar el modelo comprábamos primero de empresas externas, haciéndonos dependientes. Mediante el amplio equipamiento y la continua modernización de nuestra fábrica de herramientas, ahora somos personalmente capaces de fabricar nosotros mismos todas las herramientas existentes y que seran necesarias en un futuro.

"Padre de la fábrica de herramientas" le llamaban con respeto los empleados. Cuando después de 1945 el negoció cada vez se volvía más internacional, Franz Claas viajó a menudo con su hijo Günther a los EEUU, para visitar ferias de herramientas y ver los más modernos equipamientos de fábrica. "Solo podemos competir", era su credo, "cuando también disponemos de lo mejor".

Y con orgullo se mide en Claas la fuerza de la propia empresa en base a su equipamiento técnico: "En 1962 nuestra empresa dispone de más de 2.000 modernas y modernísimas máquinas herramientas y más de 6.000 cortes y equipamientos de todo tipo."

Franz Claas era una persona muy humilde. No le gustaba ser famoso y la atención pública le importaba bien poco; prefería actuar en un segundo plano – su esposa Christine y los tres niños Walter, Günther y Helga – eran su lugar de tranquilidad y recogida, pero de todas formas: el obligatorio paseo dominical con los niños y el perro siempre pasaba por el recinto de la fábrica.

Importante e imperativo era para él y para su esposa Christine la unión indestructible con sus hermanos y el bienestar de la familia de la fábrica CLAAS.

Por su 70 aniversario recibió Franz Claas la ciudadanía honoraria de la ciudad de Harsewinkel y la Cruz del Mérito Federal de 1a Clase, uno de los mayores galardones en Alemania. En reconocimiento a sus labores a favor de la iglesia, obtuvo por su 75 aniversario, por orden de su Santidad el Papa Pablo VI, la Cruz de Caballero de San Silvestre. Franz Claas no vivió lo suficiente para ver la fundación de una propia empresa filial para tecnología de fabricación "CLAAS Fertigunstechnik". Ésta es actualmente la cúspide de un desarrollo fundado en línea directa por Franz Claas junior.

El 24 de diciembre de 1965 falleció el "padre de la fábrica de herramientas", Franz Claas junior.